Para ser sincera, me encantaria...
Pegarte a la pared, quitarte la ropa
susurrarte al oido que me vuelves loca.
Respirar con dificultad, comerte a besos,
arrancarte los prejuicios a mordiscos
dar de comer al que diran una vez mas...
Que me subas al vaivén de tus caderas
una y otra vez... ahora vuelo alto, ligera
me conviertes en polvo de estrella. Phecda!
Ya no pienso, simplemente no puedo
me retuerzo en tus brazos, repito tu nombre
te deseo como nunca antes había hecho.
Intento buscar la manera de parar el tiempo
detenerlo en un preciso (y efímero) momento,
Simple y sencillamente hacerlo (contigo) eterno.
Es fuego y magia, contorsionismo en tu cama.
Es dibujar entre las gotitas de tu espalda
un corazon... cuando aprieta ,lo suyo, el calor.
Las dociles mariposas de mi estomago,
ahora asilvestradas agitan sus alas
saben lo que viene, estan nerviosas (y... ¿quién no?)
Sonries y mientras tanto deslizas tu mano
no se donde va , no hay nada señalizado
y acaba yendo, sin rumbo, a parar a... (Who knows?)
Bienvenida (pienso) te echado de menos
pareces entender lo que dice mi sonrisa
y sigues bajando, ahora ya soy tuya. (En realidad desde hace un rato)
Coges mi mano, me miras fijamente y...
no se si me has dicho algo, no puedo pensar
solo mis labios son dueños de un te quiero.
Te quiero, te quiero, te quiero... para siempre
lo repito una y otra vez hasta que me callas
cierro los ojos y ya todo ha acabado. (De empezar)
Todo lo que conlleva la presentacion...
porque aun queda mucha tela por cortar,
mucha noche por delante, mucha vida.
Y asi, entre estrella y estrella
tú empezaste a contar mis lunares
y asi acabamos debajo de la cama...
Buscando nuestra ropa y
habiendo pasado una velada inolvidable.
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