martes, 22 de febrero de 2011

Twice

Ya estoy de vuelta, son casi las seis y las tres ultimas calles antes de llegar a casa se me hacen eternas. No hay mucha gente disfrutando de esta preciosa noche a la luz de las estrellas, quizá por el frío, quizá por la hora.,quizá por que no saben apreciar lo verdaderamente bueno de la vida...
Llevo el pelo suelto, bailando con el viento. La chaqueta al hombro,mi camiseta de rock preferida de los guns 'n roses descosida y vaqueros extremadamente pegados azul oscuro. Los zapatos en estos momentos ocupan un segundo lugar en cuestión de prioridades, los llevo en la mano, uno a cada lado desde hace aproximadamente diez minutos. Justo después de despedirnos. En este ultimo ratito he venido pensando lo frágil que me siento cuando estoy sola ante el inmenso firmamento. Sin duda se deberia vivir mas de noche que de dia, es mas acogedora y presumida. Giro en la ultima boca calle, la que me conduce hasta la puerta de casa, en los escaparates las rejas están echadas y las luces apagadas. Un recuerdo sobresalta mis sentidos se vuelven tontos, estan completamente aturdidos. Ahí esta nuestro escondite, tan llamativo como siempre. Mas de 40 años y sigue en pie , casi perfecto, con la misma belleza que el primer dia... Es una casa vieja, abandonada en medio de la ciudad, entre diseños imposibles de arquitectos soñadores y trafico agitado en medio de atascos a cualquier hora del dia. Es como un oasis de tranquilidad,paz en medio del caos. La primera vez que entramos aun vivia alguien alli, era el primer dia de verano, tu tenias ganas de conocer aquel lugar,por su hermoso jardin. Y yo,ni podia ni queria frenarte. Saltamos la puerta completamente oxidada sin miedo a que nos vieran, nos qedamos ambos enganchados a la primera de cambio y nuestra ropa se hizo trazos. Comenzamos a reir sin poder parar, era feliz, mas de lo que puedo llegar a expresar con palabras. Seguimos con nuestro proposito de inspeccionar aquel lugar tan sumamente extraño,que tanta curiosidad te inspiraba. La puerta principal de la casa estaba cerrada,pero tu y tu habilidad para encontrar alternativas, descubristeis una puerta trasera. Era demasiado pequeña como para conducir a la enorma casa asi que ahi estabamos. Expectantes ante aquella portilla. Hizo un ruido bastante desagradable al abrirse... pero tras ella todo era perfecto. Olores y colores en todos los rincones de aquel discreto jardin en la parte trasera de aquella dichosa casa me conducian a un mar de sueños navegable por tu piel. Esa tarde fue increible y todo gracias a ese edén. Pero es mejor no pensar ahora en ello ya que todo me conduce a la desesperacion.



Todos duermen y el silencio me ayuda a reflexionar a cerca de todo lo que ha pasado esta noche, aun esta mezclado en la cabeza fruto del cansancio, aunque principalmente del alcohol. Acelero el paso tras cruzar en rojo el semaforo que noche y dia frena los coches que vienen de tu avenida para acabar en mi callejon. Parece ser lo unico inutilmente activo a estas horas, ya que no hay ni un misero conductor, incluso los coches duermen. Las frias y diminutas gotitas resvalan por mi piel, haciendome sentir un escalofrio. Este me recuerda a ti, es parecido a uno de tantos qe me produces con tu simple presencia,por eso doy la vuelta y quitando hacia un lado la vaya, entro en el jardin y me quedo sentada en la entrada, en la parte trasera de la vieja casa. Me siento relajada y sin prisa por volver a la rutina, inconscientemente tarareo una cancion , seguramente una de las tantas que esta noche han sonado. Sigue lloviendo, y aqui estoy empapada , buscando esa sensacion de nuevo, como la primera vez que la senti justo aqui, justo junto a ti,que me haga sonreir.

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