domingo, 7 de agosto de 2011

Bicho

El candado que atrapa tus cartas en mi cajón, la mitad del corazón que llevábamos colgado a modo de amuleto entre los dos, la postal que alguien me mando por confusión, el recuerdo de algo que no ocurrió, el olor preso en mi ropa de alguien que se cruzo en mi camino, las gafas oscuras que ocultan el alma llena de lagrimas. El sabor de la venganza mas amargo que nunca, este precioso tiempo que tomo para hacer esto, lo que mas me gusta despues de ti, escribir como me siento. Sentir que alguien me entiende aunque sea un papel. El mas cruel de mis castigos impuesto por mi misma, aceptar que ya no soy tus alas para volar. Que no soy yo quien te hace soñar, que ya no puedo tener presos tus besos en mi piel, que mis caricias ya no pueden tener un refugio en tu espalda. Y ese es mi castigo ver de cerca como la arena se escapa entre los dedos, hasta que ya no quede nada, solo la timida sensacion del viento rozando mi palma, luciendo su libertad por donde quiera que va. Y lo unico que me hace sonreir es consolarme en los recuerdos, transportar mi mente a tu lado como si fuera enero y el frio te hubiera arrastrado a mis brazos. Como si quisieras volver a ser uno. Como si todo esto no fuera de lo mas extraño, diferente, raro...

Intente hacerlo bien, pero mi perfecta capacidad de encontrar el momento idoneo para hacer que todo salga mal una vez mas gano en este juego. Y solo deseo que gane el quiero la guerra del puedo.

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