Me gustaria haber encontrado magia, como aquella que crei haber encontrado una vez en una esquina alejada del mundo. Alejada de todo lo imperfecto y doloroso. Guardada en una cajita de madera con mi nombre tallado en una esquina, como si de un secreto se tratase. Guarde la caja durante mucho tiempo entre algodones, como si me fuera la vida en ello, como si fuera lo unico capaz de hacerme sonreir. Cuando un dia por sorpresa me atrevi a abrirla descubri que tenia pequeños compartimentos en los que podia guardar de manera ordenada todo mi cariño. Por un lado podia guardar los besos, con los que despertarme cada mañana. En otro compartimento podia guardar los abrazos, dejando uno para cada dia, arropandome del frio. En una esquinita podria guardar las palabras de amor, esas que calan hasta llegar a lo mas profundo y desconocido de mi ingenuo corazon. Y asi poco a poco podria llenar la cajita de recuerdos, de momentos inolvidables, de caricias al borde de mi lado salvaje, de promesas que esperaba algun dia poder cumplir...
La cajita con los dias se me quedaba pequeña, parecia que no habia alguna lo suficientemente grande para guardar todo lo que la magia me hacia sentir. Temblaba, reia, lloraba, suspiraba, soñaba, me iba descubriendo a mi misma. Cuando la cajita guardaba todos y cada uno de mis sentimientos, pensamientos, promesas y segundos de mi vida; cuando la magia habia dejado su dulce sabor en mi boca y no imaginaba una sola noche sin probrarla, entonces... La magia desaparecio, se esfumo por las grietas que el tiempo le origino y no fui capaz de taparlas. No pude evitar que todo se desvaneciera ante mi mirada derrotada y mis manos cansadas de luchar por reconstruir la caja que ya no contenia ningun tipo de magia.
Segui guardando la caja lo mas cerca del corazon posible, con la esperanza de que la magia volviera, con la intencion de volver a vivir todo lo que ya habia probado y seguia ansiando. Crei que aun se acordaria del camino de vuelta y tarde o temprano volveria para retomar el vuelo que habiamos emprendido entre polvo de nube, entre el brillo de las estrellas, entre los cambios de ropa de la luna siempre elegante para verte amanecer, entre las nubes suaves y ligeras, entre la noche, el dia, el invierno, el verano, el amor y el odio...
Un desafortunado dia, tropece con otra cajita. Pense que era la magia que tanto habia esperado pero para mi sorpresa pronto descubri que dentro solo habia decepcion, dolor, mentiras y promesas rotas. Habia una nota junto con un trocito de mi corazon; lo unico que decia la nota era que me queria. Lo demas que habia en cada uno de sus compartimentos me demostro que la magia que habia en la primera caja que una noche encontre ya no era magia y que nunca lo habia sido. Que no debi confiar en que el amor fuera algo tan facil de encontrar, que por supuesto yo lo habia sentido... o mejor dicho sufrido, pero ni por asomo habia enredado a la magia para que se quedara a mi lado.
En la siguiente esquina arroje la segunda caja a la basura, aquella en la que solo habia dolor y segui mi camino. Tras unas cuantas calles mas cai en la cuenta que no servia de nada seguir guardando la primera, sin duda alguna ya no era lo que yo creia, quiza porque nunca lo fue y por lo tanto no lo volveria a ser. Me costo tirarla, pero la abri, recogi todo lo que habia dentro de ella y la deje posada en el suelo, lejos de donde la habia encontrado.
Ahora camino lento y mirando al cielo. De vez en cuando bajo la vista y contemplo a los que se cruzan en mi camino. Ellos caminan cabizbajos en busca de una esquina, en busca de magia... con la esperanza puesta en una caja. Cada vez que alguno se agacha pienso en si sera la acertada, y me convenzo de que en algun lugar habra una hecha a mi medida, magia de verdad.
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